El 30 de abril, no sé por qué, todo el mundo siente la necesidad de sentirse o de decir que se siente niño otra vez. Yo la verdad, aunque me la pasé muy muy bien, no quisiera regresar a esa etapa por muchas cosas, entre ellas, mis siguientes diez razones:
1. Tu mamá o papá pueden entrar a tu cuarto, abrir tus cajones, tu mochila, revisar tus cosas, leer tus cartas, abrir el baño, darte un beso, todo cuando gusten!!!!
2. Si te sientes mal y no quieres ir a la escuela, tienes que confiar en que tu mamá confíe en que efectivamente te sientes mal.
3. Se tienen varios jefes distintos: la miss de la escuela, la jefa o jefe de la casa, el hermano mayor, las tías, el director de la escuela, y el fuerte y macho de la cuadra.
4. No se puede tomar alcohol, fumar, desvelarse NUNCA! es decir, las fiestas son en una alberca de hule espuma (qué asco!) llena de niños que no sabes ni quienes son y que probablemente se hagan pipí en dicha alberca.
5. Te convierten en un esquizofrénico bajo amenaza si no se hace lo que los papás dicen con consecuencias fatales: no te trae nada santa claus, se asoma el coco, no llega el ratón...
6. Se tiene que negociar el ver la tele: comiendo las verduras, haciendo la tarea, no contestándole a tu mamá (whatever that means), guardando tu cosas.
7. Tienes que vestirte igualititito a todas y todos tus amigos, ¡diario!
8. Hay que comer una bola de cosas para tener el pelo güerito y los ojos azules, para que la vista esté bien, para crecer sano y fuerte, para tus dientes blancos, para tu pelo bonito, para que seas listo e inteligente y bueno, no todos comieron para ser listos e inteligentes.
9. Hay que entregar cuentas de mi comportamiento a un señor para que me traiga juguetes, enviándole una carta que nunca nunca nunca, contesta.
10. Te cae todo el mundo bien (eso no es normal).
viernes, 30 de abril de 2010
jueves, 21 de enero de 2010
I see dead people
Ayer fui a la presentación de un chavo que canta increíble y con el que estoy trabajando en su imagen. Fue en un restaurante bar verdaderamente increíble (con el peor nombre que he oido). El lugar estaba rico, música lounge, ambiente tranquilo de buen gusto, un vinito...en fin, todo bien.
De pronto empieza a llegar más gente y a llenarse el bar, que era el espacio destinado al cantante y su público. Cuando volteo a ver la gente, ¡zaz! ME QUEDÉ HELADA, viendo a una amiga (o alguien muy parecida) entrar al restaurante.
No es que me quede helada cada que veo una amiga, el tema central es que esa "amiga" se supone que está muerta. Es decir, hace como 20 años nos avisaron de su muerte y le lloré durante muchos muchos meses y una que otra Navidad.
Durante 20 años pensé que era una lástima perder a una amiga porque podríamos seguirnos viendo, ser cómplices de nuestras vidas y testigos de los cambios en nosotros, nuestras familias, parejas, hijos, en fin, lo que los amigos hacen.
Resulta que hace como 6 meses, nos la fuimos encontrando en facebook, sí en facebook, así tan descarada. Chale, no sé si ella sabe que sabemos que murió, es más no sé siquiera si sabe que murió, pero claramente no murió. Cuando abrí su fb pegué un brinco hasta el techo y me entraron una cantidad de sentimientos encontrados terribles.
Unos de rabia de sentirme engañada tanto tiempo, también de gusto -es obvio que prefiero una amiga viva que muerta-, otros de tristeza de haberme perdido la mitad de su vida y el más más fuerte, de curiosidad por saber qué pasó en ese entonces, qué la llevó a eso, por qué desapareció.
Hasta la fecha no sabría cómo reaccionar ante ella si nos llegáramos a encontrar, asi que se imaginarán lo que sentí ayer que la vi. Afortunadamente en estos casos, mi mala vista me engañó. No era ella y me relajé tanto que me reí como 20 minutos y luego disfruté de dos horas de una voz que no se escucha todos los días.
De pronto empieza a llegar más gente y a llenarse el bar, que era el espacio destinado al cantante y su público. Cuando volteo a ver la gente, ¡zaz! ME QUEDÉ HELADA, viendo a una amiga (o alguien muy parecida) entrar al restaurante.
No es que me quede helada cada que veo una amiga, el tema central es que esa "amiga" se supone que está muerta. Es decir, hace como 20 años nos avisaron de su muerte y le lloré durante muchos muchos meses y una que otra Navidad.
Durante 20 años pensé que era una lástima perder a una amiga porque podríamos seguirnos viendo, ser cómplices de nuestras vidas y testigos de los cambios en nosotros, nuestras familias, parejas, hijos, en fin, lo que los amigos hacen.
Resulta que hace como 6 meses, nos la fuimos encontrando en facebook, sí en facebook, así tan descarada. Chale, no sé si ella sabe que sabemos que murió, es más no sé siquiera si sabe que murió, pero claramente no murió. Cuando abrí su fb pegué un brinco hasta el techo y me entraron una cantidad de sentimientos encontrados terribles.
Unos de rabia de sentirme engañada tanto tiempo, también de gusto -es obvio que prefiero una amiga viva que muerta-, otros de tristeza de haberme perdido la mitad de su vida y el más más fuerte, de curiosidad por saber qué pasó en ese entonces, qué la llevó a eso, por qué desapareció.
Hasta la fecha no sabría cómo reaccionar ante ella si nos llegáramos a encontrar, asi que se imaginarán lo que sentí ayer que la vi. Afortunadamente en estos casos, mi mala vista me engañó. No era ella y me relajé tanto que me reí como 20 minutos y luego disfruté de dos horas de una voz que no se escucha todos los días.
Los 40
Dicen que los 40 son los nuevos 30, pero no me late esa frase -mucho menos la teoría, obvio-. porque siento que demerita 10 años de la vida bien vividos que nadie se puede saltar. No tengo ganas de volver a tener 30 ó 20, ¡mucho menos 10! me gustan todos los 40, uno por uno que he vivido, así que con orgullo porto la etiqueta de ser cuarentona.
Creo que la crisis se encuentra más en lo que nos imaginamos al llegar a los 40, que en lo que realmente ES. Hoy no sólo me siento en mi mejor etapa de la vida, sino que me gusta cómo me veo, cómo vivo, como pienso, cómo hablo y cómo me relaciono con todo y con todos.
Hoy tengo mis prioridades bien claras, sé qué me gusta y qué no. No sé si es coyuntural o no, pero hace unos días me quité un saco que venía cargando desde hace mucho y me siento re bien. Esta entrada tiene poco sentido realmente porque no tengo ganas de platicar mucho de eso, solo era una reflexión de que mi bienvenida al 4º piso ha sido agradable y ha coincidido con eventos que me han hecho sentir mejor.
Hay quien dice que los eventos y sucesos los atraemos (en esa teoría se basa el éxito de El Secreto), y tengo el presentimiento de que será una gran década.
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Creo que la crisis se encuentra más en lo que nos imaginamos al llegar a los 40, que en lo que realmente ES. Hoy no sólo me siento en mi mejor etapa de la vida, sino que me gusta cómo me veo, cómo vivo, como pienso, cómo hablo y cómo me relaciono con todo y con todos.
Hoy tengo mis prioridades bien claras, sé qué me gusta y qué no. No sé si es coyuntural o no, pero hace unos días me quité un saco que venía cargando desde hace mucho y me siento re bien. Esta entrada tiene poco sentido realmente porque no tengo ganas de platicar mucho de eso, solo era una reflexión de que mi bienvenida al 4º piso ha sido agradable y ha coincidido con eventos que me han hecho sentir mejor.
Hay quien dice que los eventos y sucesos los atraemos (en esa teoría se basa el éxito de El Secreto), y tengo el presentimiento de que será una gran década.
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lunes, 18 de enero de 2010
El ser humano en una tragedia
A todos nos sorprendió el terremoto en Haití y los últimos seis días hemos seguido paso a paso los acontecimientos en ese lugar. Todos los medios hablan de la cifra de muertos, de la ayuda humanitaria que llega, de las movilizaciones de todo el mundo, de los funcionarios de la ONU que perdieron la vida, pero lo que más me tiene sorprendida es la actitud del ser humano ante una catástrofe de esta naturaleza.
Haití está situado en la isla La Española; cuenta con 10 millones de habitantes, de los cuales el 80% viven en extrema pobreza. De ahí que Haití sea el país más pobre del continente americano y uno de los más pobres en el mundo. Sus habitantes viven de la agricultura y pesca, y en el sector industrial de los textiles. Haití depende en gran escala de los aranceles vendidos a Estados Unidos.
Hoy, a una semana del sismo la vulnerabilidad del país, su estructura política débil y la gran necesidad que impera en la población, ha demostrado que el ser humano tiene una tendencia a acostumbrarse más rápido de lo que yo creía, a la "ley del más fuerte". La falta de organización y de liderazgo han orillado a los damnificados a cometer las atrocidades más grandes que yo había visto en una tragedia de la naturaleza: los cadáveres los avientan como si fueran costales a las fosas comunes, las familias dejan a sus muertos prácticamente en la puerta de lo que les queda de casa, he visto fotos de gente robándose los ataúdes de los panteones y los esqueletos los esparcen por las calles, incluso hay fotos de gente defecando en la calle en frente de los demás. En fin, la indiferencia del ser humano ante estas calamidades me sorprende muchísimo.
Otra cosa que me ha sorprendido es la victimización de los gobernantes. Mientras la población busca qué comer y el mundo entero se organiza...ellos lloran. Será que tanta presión los tenga cegados o será que más bien Saramago en su "Ensayo sobre la ceguera" tiene razón...es más fácil acostumbrarse a ser como todos, aunque se viva entre mierda, que tomar liderazgo y dejar de ser víctimas.
Haití está situado en la isla La Española; cuenta con 10 millones de habitantes, de los cuales el 80% viven en extrema pobreza. De ahí que Haití sea el país más pobre del continente americano y uno de los más pobres en el mundo. Sus habitantes viven de la agricultura y pesca, y en el sector industrial de los textiles. Haití depende en gran escala de los aranceles vendidos a Estados Unidos.
Hoy, a una semana del sismo la vulnerabilidad del país, su estructura política débil y la gran necesidad que impera en la población, ha demostrado que el ser humano tiene una tendencia a acostumbrarse más rápido de lo que yo creía, a la "ley del más fuerte". La falta de organización y de liderazgo han orillado a los damnificados a cometer las atrocidades más grandes que yo había visto en una tragedia de la naturaleza: los cadáveres los avientan como si fueran costales a las fosas comunes, las familias dejan a sus muertos prácticamente en la puerta de lo que les queda de casa, he visto fotos de gente robándose los ataúdes de los panteones y los esqueletos los esparcen por las calles, incluso hay fotos de gente defecando en la calle en frente de los demás. En fin, la indiferencia del ser humano ante estas calamidades me sorprende muchísimo.
Otra cosa que me ha sorprendido es la victimización de los gobernantes. Mientras la población busca qué comer y el mundo entero se organiza...ellos lloran. Será que tanta presión los tenga cegados o será que más bien Saramago en su "Ensayo sobre la ceguera" tiene razón...es más fácil acostumbrarse a ser como todos, aunque se viva entre mierda, que tomar liderazgo y dejar de ser víctimas.
jueves, 24 de septiembre de 2009
¿Por qué las viejas nos empeñamos en la igualdad?
Les juro que no sé por qué tengo incrustada en mi esencia la necesidad de demostrar igualdad ante los hombres. Trabajo al mismo ritmo y hasta más, quiero aguantar físicamente lo mismo entonces me entreno diario, me creo la hazlotumismo y compro mis herramientas y toda la cosa, leo varios periódicos diario para competir en una discusión a un nivel de pseudo círculo rojo...en fin hago todo lo que se supone que hasta hace no mucho estaba dado en exclusiva al género masculino.
Y todo esto ¿para qué? ni gano más, ni aguanto una motocicleta yo sola, no soy la líder que México esperaba, ni puedo arreglar yo sola una fuga, ni me interesa discutir del país. Quién sabe en qué momento me convencí de que mi papel era ese y, ¿saben cuándo me doy cuenta que no somos iguales los hombres y las mujeres? cuando tengo cada mes la regla.
Entonces sí toda la ecuanimidad se me desaparece de manera instantánea, la frialdad de la ejecutiva como si ni existiera, lloro porque no puedo cambiar un foco y la verdad, quiero que me protejan, me apapachen, me cuiden, alguien pague el gas y el agua y yo me quede en mi casa cuidando hijos.
La naturaleza es la naturaleza y no se le puede uno imponer así nomás porque sí. Lo peor -o lo mejor- es que este síntoma me dura como dos días, y entonces cuando termina, otra vez me vuelvo a poner mi disfraz de la mujer del año.
Creo que el día que vaya a tener un hijo o casarme con todo el show del vestido blanco con luces que parezca marquesina, será una decisión dentro de uno de estos días en los que me transformo y brota la otra yo que tengo inhibida, por cuestiones, no sé si generacionales o de rebeldía. El caso es que no me parece mala idea de repente dejarse llevar con la corriente tradicional...¿qué será más cómodo?
Beshos
Y todo esto ¿para qué? ni gano más, ni aguanto una motocicleta yo sola, no soy la líder que México esperaba, ni puedo arreglar yo sola una fuga, ni me interesa discutir del país. Quién sabe en qué momento me convencí de que mi papel era ese y, ¿saben cuándo me doy cuenta que no somos iguales los hombres y las mujeres? cuando tengo cada mes la regla.
Entonces sí toda la ecuanimidad se me desaparece de manera instantánea, la frialdad de la ejecutiva como si ni existiera, lloro porque no puedo cambiar un foco y la verdad, quiero que me protejan, me apapachen, me cuiden, alguien pague el gas y el agua y yo me quede en mi casa cuidando hijos.
La naturaleza es la naturaleza y no se le puede uno imponer así nomás porque sí. Lo peor -o lo mejor- es que este síntoma me dura como dos días, y entonces cuando termina, otra vez me vuelvo a poner mi disfraz de la mujer del año.
Creo que el día que vaya a tener un hijo o casarme con todo el show del vestido blanco con luces que parezca marquesina, será una decisión dentro de uno de estos días en los que me transformo y brota la otra yo que tengo inhibida, por cuestiones, no sé si generacionales o de rebeldía. El caso es que no me parece mala idea de repente dejarse llevar con la corriente tradicional...¿qué será más cómodo?
Beshos
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Me acuerdo
Hace unos días una amiga me comentó de un libro titulado "Me acuerdo" del autor Joe Brainard en donde el autor en un acto de memoria y reflexión escribe de todo de lo que se acuerda, parece elemental y es cuando me pregunto...¿por qué funcionan estos libros?. Llegué a la conclusión de que es fácil colar nuestra propia vida en una obra así, todos nos acordamos de algo y todos tenemor la necesidad de repasarlos de repente.
Parece mentira pero la respuesta mental inmediata a esa fórmula es empezar a repetir una y mil veces la frase "me acuerdo" y la seguimos de nuestros recuerdos, desde los más tontos hasta los más profundos y complejos.
Me resulto una terapia, ya hasta es algo que practico de unos días para acá (gracias Merlina). Y mientras escribo esto y trato de compartirlo con quien se deje me asombro de la tecnología y entonces Me acuerdo...de que no tuve contacto con una computadora hasta mi tercer trabajo, Me acuerdo...de que yo escribía guiones a mano con lápiz que se los daba a la secretaria para que ella los pasara a máquina. Me acuerdo...de que diario címa un choco-rol a las 12 del día. Me acuerdo...que me agarraba la lluvia mientras caminaba hacia el metro y descubrí que caminar es mejor que correr en esas circunstancias. Me acuerdo...que no había celulares. Me acuerdo...que veía Skippy en el canal 8. Me acuerdo...que me era más fácil hacer amigos y más fácil perderlos. Me acuerdo...que me encantaba Morten Harket del grupo A-ha y tenía un póster de él en la pared de mi cuarto. Me acuerdo...que ponía en el radio "Batas, pijamas y pantuflas" en las mañanas. Me acuerdo...que tengo que seguir trabajando, así que me despido.
Les sugiero traten de hacer el ejercicio, supongo que mejora la memoria y saca una sonrisa diario, que tanta falta nos hace.
Ciao
Parece mentira pero la respuesta mental inmediata a esa fórmula es empezar a repetir una y mil veces la frase "me acuerdo" y la seguimos de nuestros recuerdos, desde los más tontos hasta los más profundos y complejos.
Me resulto una terapia, ya hasta es algo que practico de unos días para acá (gracias Merlina). Y mientras escribo esto y trato de compartirlo con quien se deje me asombro de la tecnología y entonces Me acuerdo...de que no tuve contacto con una computadora hasta mi tercer trabajo, Me acuerdo...de que yo escribía guiones a mano con lápiz que se los daba a la secretaria para que ella los pasara a máquina. Me acuerdo...de que diario címa un choco-rol a las 12 del día. Me acuerdo...que me agarraba la lluvia mientras caminaba hacia el metro y descubrí que caminar es mejor que correr en esas circunstancias. Me acuerdo...que no había celulares. Me acuerdo...que veía Skippy en el canal 8. Me acuerdo...que me era más fácil hacer amigos y más fácil perderlos. Me acuerdo...que me encantaba Morten Harket del grupo A-ha y tenía un póster de él en la pared de mi cuarto. Me acuerdo...que ponía en el radio "Batas, pijamas y pantuflas" en las mañanas. Me acuerdo...que tengo que seguir trabajando, así que me despido.
Les sugiero traten de hacer el ejercicio, supongo que mejora la memoria y saca una sonrisa diario, que tanta falta nos hace.
Ciao
jueves, 20 de agosto de 2009
De subsidios, ballenas y delfines
Cuando yo era chica, el transporte en la Ciudad de México era a través de ballenas y delfines. Si, así se llamaban los camiones urbanos que circulaban por las principales avenidas de la ciudad. Supongo que su nombre nació del tamaño de los camiones y no necesariamente por una relación sentimental con estos animalitos. La cosa es que ese transporte, al igual que el metro -que por cierto este año está cumpliendo 40-, costaban centavos.
Luego, por ahí de 1985, nacieron los "peseros" (hoy peseras, no sé por qué). Su famoso nombre se basa en el precio de un peso por trayecto, aunque en esa época WFM los llamaba "las combis verdes".
Actualmente el costo del transporte en la ciudad de México es de risa si se compara con el transporte en cualquier otro lugar del país -y del mundo-. Aunque también el ingreso per cápita es de risa. El chiste es que el gobierno anunció ayer que quitaría el subsidio a muchos servicios, entre ellos el del transporte, pero como dato curisoso, me acordé de varios servicios subsidiados:
Cuando fue el terremoto del 85 dejaron de cobrarse los teléfonos públicos -que antes costaban 20 centavos y de ahí que surgiera la frase "te cayó el veinte". También había subsidios a la leche, pan y tortilla. Y por supuesto el mayor subsidio de todos, el del servicio de Agua, que era gratis o con un precio ridículo -de ahí las tristes consecuencias que estamos hoy viviendo-.
Somos un país de subsidios...hasta la creatividad y la razón las paga el gobierno para que nosotros no nos preocupemos en usarlas. ¿ya es hora, no creen?
Luego, por ahí de 1985, nacieron los "peseros" (hoy peseras, no sé por qué). Su famoso nombre se basa en el precio de un peso por trayecto, aunque en esa época WFM los llamaba "las combis verdes".
Actualmente el costo del transporte en la ciudad de México es de risa si se compara con el transporte en cualquier otro lugar del país -y del mundo-. Aunque también el ingreso per cápita es de risa. El chiste es que el gobierno anunció ayer que quitaría el subsidio a muchos servicios, entre ellos el del transporte, pero como dato curisoso, me acordé de varios servicios subsidiados:
Cuando fue el terremoto del 85 dejaron de cobrarse los teléfonos públicos -que antes costaban 20 centavos y de ahí que surgiera la frase "te cayó el veinte". También había subsidios a la leche, pan y tortilla. Y por supuesto el mayor subsidio de todos, el del servicio de Agua, que era gratis o con un precio ridículo -de ahí las tristes consecuencias que estamos hoy viviendo-.
Somos un país de subsidios...hasta la creatividad y la razón las paga el gobierno para que nosotros no nos preocupemos en usarlas. ¿ya es hora, no creen?
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